Pioneros

Presentacion pioneros

No cabe duda que entre los temas relacionados con el Western lo tocante a los pioneros es algo que despierta en muchos de nosotros sentimientos de pasión y emociones de admiración, particularmente en lo tocante a estos hombres y mujeres que en muchos casos forzados por las circunstancias, se vieron obligados a exponer sus vidas en unas tierras para ellos absolutamente desconocidas y que en muchos casos además resultaron ser treméndamente hostiles con ellos hasta el punto de que muchos de ellos acabarían perdiendo la vida. “La Conquista del Oeste” guarda por ello en su apariencia un romanticismo y una belleza salvaje que aún despierta la imaginación de muchos de nosotros al rememorar lo que fueron aquellos tiempos lejanos, pero no tanto como para que escapen por completo a nuestro conocimiento algunos de los detalles fundamentales que envolvieron aquellas para nada aburridas vidas que tuvieron aquellos a quienes les tocó vivir aquellos tiempos y abrir camino en esos para ellos aún indómitos territorios. 

 

 

 

Y de eso me voy a ocupar en esta sección colaborando con las expediciones y biografías de los más importantes y famosos personajes que allí surgieron y los hechos que entorno a sus andanzas tuvieron lugar, personajes por citar ahora algunos como Daniel Boone, Davy Crockett o Hugh Glass, que han llenado cientos de páginas, pero que como es natural por aquí pueden no ser tan conocidos. Espero que lo disfrutéis tanto como yo escribiéndolo para vosotros, saludos.



Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"

 

Introduccion

Hacia mediados del siglo XVIII, la llegada de emigrantes del Viejo Continente a las "Trece Colonias de Nueva Inglaterra" en América, fue aumentando intensamente. Irlandeses, alemanes y escandinavos pobres engrosaron el aluvión de recién llegados a aquel Nuevo Mundo, una tierra de oportunidades, un escenario idóneo para empezar una nueva vida. Aquellas gentes emprendían el difícil y peligroso viaje a América por muchos motivos: busqueda de aventuras, riquezas o libertad en muchos sentidos (incluso religiosa como la historia del nacimiento de alguno de los estados nos muestra), aunque la gran mayoría buscaba sobre todo escapar de la pobreza. Muy pocos de ellos habrían podido aspirar en la vieja Europa a ser propietarios de tierras. Pero allí la tierra parecía estar disponible en abundancia para todo aquel que quisiera tomarla y aceptara los riesgos que ello suponía.

 

Esa multitud de personas fue superpoblando aquellas prósperas colonias y pronto se sintió atraída por un virgen y prometedor Oeste a explorar, dirigiendo su mirada hacia él y lo que entonces se conoció como "La Frontera", y es que después de talar los árboles y retirar los matorrales, los colonizadores se encontraban a veces con suelos casi estériles. Muchas zonas de la Nueva Inglaterra interior y algunas regiones de Nueva York, New Jersey y Penssylvania contaban con suelos poco productivos, inviernos duros y cortas temporadas de cultivos. En esas condiciones, la agricultura resultó difícil y desalentadora para los pioneros. Tras años de esfuerzo, algunos malvendieron sus granjas o las abandonaron y emigraron hacia el Oeste en busca de tierras más fértiles.

Pero esta expansión encontró su primer obstáculo orográfico importante hacia 1760: la cordillera de los Apalaches, que se extiende del noreste al suroeste, casi en paralelo al litoral atlántico. En sus estribaciones, los colonos descubrieron además que la mayoría de los ríos que les hubieran permitido penetrar en el territorio eran impracticables debido a sus rápidos y sus saltos, viéndose momentáneamente frenados. Esto propiciaría que aparecieran los importantes y decisivos "hombres de leyenda", esos pocos e intrépidos hombres que se aventuraron en abrir nuevas rutas, como es el caso del primero y más importante pionero y explorador que surgió en esos momentos, Daniel Boone, que al frente de una partida de taladores en 1775 abrió una nueva senda, la Wilderness Road, a través de la boscosa brecha del desfiladero Cumberland, un pasaje natural de los Apalaches. Ese camino, que a partir de 1795 pudo ser transitado por carretas, permitió que los colonos, con sus mulas, caballos y reses, se fueran filtrando para poblar las fértiles tierras de lo que luego sería los estados de Kentucky y Tennessee. 

Pero, ¿quién fue Daniel Boone (1734-1820)? Pues eso es lo que seguidamente veremos, la vida y hazañas del primer gran pionero de la historia de la conquista del Oeste.


Autor: Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"

Daniel Boone (Cap.1)

Daniel nació en Birdsboro, Pensilvania, el 2 de noviembre de 1734, sus padres se llamaban Squire Boone (1696-1765) y Sarah Jarman Morgan (1700-1777). Su padre nacio en Inglaterra en el seno de una familia cuáquera ("Quaker" en español se conoce como «cuáquero». La Sociedad Religiosa de los Amigos, generalmente conocida como los cuáqueros o amigos, es una comunidad religiosa disidente fundada en Inglaterra por George Fox (1624–1691). Se extendieron en Estados Unidos por las actividades de William Penn, especialmente en el estado de Pensilvania. No tienen un credo oficial, y los cuáqueros pueden llegar tener creencias diversas, en diferentes países y a escala nacional. A pesar de eso, son considerados una de las iglesias históricamente pacifistas.) y emigró a la colonia británica de Pensilvania en 1713. Fue el sexto hijo de once hermanos, y aunque sabía leer y escribir apenas fue a la escuela, hay quien cuenta que oficialmente habría sido educado para ser granjero, herrero y tejedor, pero lo cierto es que su infancia fue la perfecta preparación para quien estaba destinado a ser un destacado hombre de frontera, un intrépido explorador de lugares desconocidos por el hombre blanco.

soldados permanentes y milicia colonial para capturar Fort Duquesne, ubicado en la confluencia de los ríos Allegheny y Monongahela, en lo que hoy es el centro de Pittsburgh. Después de una ardua marcha por el norte de Virginia y el este de Maryland, Braddock giró al norte hacia Pensilvania. El 9 de julio, Braddock y una columna de 1300 hombres cruzaron el río Monongahela y comenzaron a dirigirse en dirección al fuerte, que quedaba a unas diez millas (16 kilómetros) río abajo. Fueron atacados por un pequeño destacamento de soldados franceses y varios cientos de indígenas aliados, entre ellos los Ottawas, los Miamis, los Hurones, los Delawares, los Shawnees y los Iroqueses. Los británicos sufrieron una derrota catastrófica: murieron unos 500 soldados, entre ellos el propio Braddock, y más de 450 resultaron heridos. Entre los supervivientes además del propio Daniel estaba el coronel George Washington, ayudante de Braddock y comandante del regimiento de Virginia. 

Allí conoció a John Finley, otro cazador que había recorrido el oeste de Kentucky y cuyas historias despertaron aún más si cabe el afán aventurero del joven Daniel. Aunque aún no había llegado el momento para que persiguiera sus sueños de explorador ya que hubo de retornar para colaborar en la granja familiar y contrajo matrimonio con Rebecca Bryan con quien llegaría a tener 10 hijos. Pero la vida seguiría sin ser fácil para Boone, en 1759 Yadkin fue atacado por los indios Cheroquis y muchos de los colonos, incluyendo él y su familia, decidieron mudarse al condado de Culpepper, en Virginia. Tres años después regresó a carolina del Norte, al mismo valle Yadkin y sirvió en la milicia de aquel territorio durante la guerra, para una vez finalizada esta trabajar durante largo tiempo como cazador profesional hasta que debido al aumento de la población en el valle, la caza comenzó a escasear, provocándole graves problemas económicos al ver reducidos sus ingresos y viéndose obligado a tener que vender sus tierras ante las deudas contraídas. 

Preparó entonces su marcha buscando un futuro más prometedor hacia La Florida, ya territorio británico tras el fin de la guerra, y compró terrenos en la colonia de Pensacola, encontrándose a su vuelta a Virginia para recoger a su familia con que su mujer se negara a ir a vivir a las nuevas tierras. Entonces se adentró con su familia en una zona más remota del mismo valle Yadkin y comenzando a cazar en terriotorios más al Oeste por las montañas Blue Ridge en Tennessee. En mayo de 1769 se unió a su viejo amigo John Finley para participar en la expedición de caza liderada por este que recorrería durante un par de años las tierras de Kentucky, encontrándose con un verdadero paraíso de infinitos y verdes prados ideales para el asentamiento de colonos y en los que se prometió a sí mismo que algún día se asentaría allí con su familia. Pero en diciembre fue apresado junto a sus compañeros por los indios Shawnis...

Continuará.
Autor: Ramiro Mieres "Cuchillo de Lobo"

Daniel Boone (Cap.2)

En el anterior capítulo vimos que Daniel Boone En mayo de 1769 se había unido a su viejo amigo John Finley en la expedición de caza liderada por este que recorrería durante un par de años las tierras de Kentucky y que en diciembre fueron apresados junto a sus compañeros por los indios Shawnis para quienes aquellas tierras eran una zona tradicional de caza. Estos finalmente después de quitarles todas las pieles que habían conseguido cazando les pusieron en libertad no sin advertirles de que no volvieran por allí. Sin embargo haciendo caso omiso de las advertencias Boone siguió sus correrías de exploración y caza en los terriotios de Kentucky y Tennessee, siendo entonces cuando dio a conocer la luego conocida como Wilderness Road, que atravesaba los Apalaches através del desfiladero de Cumberland y fundó en su salida occidental Fort Boonesboro, una de las primeras colonias asentadas al Oeste de los Apalaches. Por este paso antes de finalizar el siglo XVIII se adentrarían más de 200.000 colonos rumbo al Oeste, aunque no fue para nada sencillo y como veremos para llegar a esto antes habrían de solucionarse no pocos problemas.

En 1773 trató de establecerse definitivamente como había planeado en Kenctucky, pero en el transcurso del viaje un ataque de los indios tuvo como resultado la muerte de su hijo mayor James, decidiendo regresar a Pennsylvania y presentándose voluntario al verano siguiente para advertir a los topógrafos que trabajaban en Kenctucky del próximo inicio de una nueva campaña de hostilidades indias. En apenas dos meses cabalgó 1.300 kilómetros para tratar de convencer a todos aquellos que aún permanecían en la región para que la abandonasen y a su regreso participó destacadamente en la defensa victoriosa de las colonias del río Clinch, llegando al grado de capitán de la milicia por aclamación popular. Hay que tener en cuenta que en 1768 la Corona Británica y los iroqueses firmaron el Tratado de Fort Stanwix de 1768, por el que los iroqueses cedían las tierras del actual Kentucky, sobre las que no tenían la exclusividad, ya que también constituían terrenos de caza para los cherokee, en el norte, y los shawnee, en el sur. En consecuencia, cuando los colonos empezaron a irrumpir en la zona se desató la resistencia de los pueblos nativoamericanos, hasta derivar en la Guerra de Dunmore de 1774, que enfrentó principalmente a los shawnee y a la Colonia y Dominio de Virginia. La derrota de los shawnee se tradujo en el cese de sus reclamaciones sobre la zona.

En 1775 Boone entró como agente de la Transylvania Company de Pennsylvania, que trataba de establecer una nueva colonia en el territorio de Kentucky y por fin pudo fijar su residencia en Boonesboro con su familia y otros 30 colonos. En marzo de 1775, Richard Henderson, juez de Carolina del Norte (y fundador de la compañía junto con otros ocho prominentes personajes), se reunió con 1200 cheroquis, entre los que se encontraban algunos de sus líderes, como Attacullaculla, Oconostota, y Dragging Canoe, en Sycamore Shoals (actualmente Elizabethton en Tennessee nororiental), en el río Watauga donde firmó el Tratado de Sycamore Shoals o Tratado de Watauga. Por dicho Tratado, se compraron 18.000.000 de acres (unos 72.000 km2) por 50.000 dólares de Virginia (3,6 centavos por acre) entre el río Cumberland, los montes Cumberland, el río Kentucky y el río Ohio.
Pese a la adquisición de tierras ya efectuada, el proyecto de Colonia se enfrentaba a numerosos problemas, los Cheroquis, aunque eran la tribu más fuerte, no tenían la capacidad reconocida por la Corona británica ni exclusiva legal para disponer de las tierras. Los shawnee, pese a abandonar sus derechos después de la Guerra de Dunmore, mantenían otros derechos reconocidos por la Corona británica sobre la zona. La adquisición de tierras y el establecimiento de colonos contravenía la Línea de Proclamación de 1763, lo que jurídicamente convertía las propiedades en ilegales. Y los territorios adquiridos contravenían las Cartas de Concesión Colonial de Carolina del Norte y Virginia, cuyas tierras se demarcaban “de mar a mar”.

A pesar de la oposiciones de diverso signo se continuó con el proyecto de erigir la nueva colonia, aunque los límites territoriales concernidos son un tanto vagos y variables,ya que se sumaron nuevas adquisiciones, el núcleo territorial del proyecto estaba incluido entre los ríos Kentucky, Ohío, Holston y Cumberland, una enorme área de cerca de 80.000 km2.
Inmediatamente a la adquisición, el 10 de marzo de 1775, Richard Henderson, despachó a Daniel Boone con treinta y cinco leñadores para abrir una ruta hasta el río Kentucky, que se denominó el Camino Salvaje (Wilderness Road), y que el 24 de marzo de 1775 había sido abierta hasta sólo 25 km. del río Kentucky, cuando fueron atacados por los Shawnee. Sin embargo, la ruta fue finalmente abierta y afluyeron un considerable número de colonos, inicialmente en el asentamiento de Boonesboro (cerca de la actual Lexington, Kentucky), y después por el resto de la zona, destacando Harrodsburg. Varios de los asentamientos se anexaron al Condado de Kentucky, no reconociendo la autoridad de Boonesboro, capital de Transilvania.

Iniciada la Guerra de Independencia estadounidense (19 de abril de 1775), el asentamiento sufrió numerosos ataques indios que tratando de aprovechar el conflicto intentaban recuperar territorios perdidos, como consecuencia a finales de la primavera de 1776 apenas 200 colonos permanecían en Kentucky. Fue por esa época cuando ocurrió otro desafortunado hecho y sin duda el más destacado de los percances de la vida de Daniel y sus allegados, cuando en julio una de sus hijas, Jemima, y otras dos adolescentes fueron capturadas por los shawnis llevándolas al norte a sus poblados de Ohio, suceso que ha dado incluso pie a una de las más grandes y emotiva película de la historia de la Conquista del Oeste, pero de eso hablaremos en el próximo capítulo. 

Daniel Boone ( Cap.3)

En el anterior episodio y corriendo el año de 1776 con apenas 200 colonos permaneciendo en Kentucky a consecuencia de los ataques indios que aprovechaban la lucha por la indepencia de estos con el Imperio británico, decíamos que ocurrió el que puede ser el más destacado de los percances de la vida de Daniel y sus allegados, cuando en julio una de sus hijas, Jemima, y otras dos adolescentes fueron capturadas por los Shawnis llevándolas al norte a sus poblados de Ohio. Boone entonces organizó inmediatamente una partida de rescate con un grupo de hombres de Boonesboro y salieron en rauda persecución de aquellos indios que se llevaban en contra de su voluntad a las chicas.

 

 

 Persiguiéndolos sin tregua pudieron alcanzarlos dos días después, y mediante una emboscada las rescataron a la par que se deshicieron de sus captores. Este hecho que se convirtió en la hazaña más famosa de la ya por entonces azarosa vida de Boone, aún lo haría con el tiempo más famososo si cabe puesto que el escritor James fenimore Cooper lo usaría como argumento principal de su famosa novela histórica "El último de los mohicanos" y que se publicó por primera vez en 1826, siendo esta llevada posteriormente al cine en numerosas ocasiones, siendo la última de ellas en 1992 protagonizada por Daniel Day-Lewis y dirigida por Michael Mann, si bien en honor a la verdad habría que decir que en esta ocasión en una adaptación bastante libre. 

 

En abril de 1777 otra partida de indios Shawnis atacó nuevamente Boonesboro y Boone fue herido en un tobillo. Mientras este aún permanecía convaleciente los Shawnis continuaron con su asedio dando lugar a que comenzaran a escasear peligrosamente las provisiones en el poblado.

 

 

 

 En enero del nuevo año Boone organizó una partida que condujo hasta los yacimientos de sal del río Licking y en febero mientras se encontraban aún en la zona y el estaba cazando para aprovisionar a la expedición fue capturado nuevamente por los Shawnis. Pero aún no había llegado la hora de este testarudo pionero y aventurero, y cinco meses después consiguió escapar de sus captores cubriendo a caballo y a pie en cinco días los 250 kilómetros que había hasta su ciudad pudiendo avisar a sus vecinos de Boonesboro de que los indios preparaban el asalto final, si bien encontrándose con las sorpresas de que su mujer lo había dado por muerto y había retornado con sus hijos a Carolina del Norte, y de que incluso algunos de sus conciudadanos desconfiaban de él pensando que se había vendido a los indios. Pero el una vez más demostró su fidelidad y valor dirigiendo eficazmente la defensa de la ciudad que aguantó victoriosamente el asedio de los Shawnis durante diez días. 

 

 

 

Con todo y eso acabado el asalto fue sometido a una corte marcial por sus conciudadanos, aunque finalmente se le declaró libre de toda sospecha y culpa. Tras traer a su familia de vuelta a Boonesboro en otoño de 1779 trabajó en localizar nuevos asentamientos a aquellos colonos que se lo solicitaban. Por esos días los títulos de propiedad concedidos por la Transylvania Company de Pennsylvania habían sido invalidados al crear de forma oficial las autoridades de Virginia el condado de Kentucky, teniendo los colonos que presentar de nuevo sus reclamaciones por las tierras pertinentes. En 1780, sumando unos 20.000 dólares en efectivo de varios colonos viajó a Williamsburg para comprar los certificados de propiedad, pero mientras dormía en una posada se los robaron. Ante este inoportuno suceso hubo algunos colonos que lo perdonaron, no así otros que le reclamaron la devolución de las cantidades que les pertenecían. Boone resolvió aceptar, aunque le llevaría algunos años poder pagar esas deudas. Y con este desafortunado hecho de sus correrías ponemos fin a este tercer capítulo, quedándonos ya para el siguiente el cuarto y último de esta serie, saludos.

 



Ramiro Mieres “Cuchillo de Lobo"

DANIEL BOONE (Cap.4 y final)

La Guerra de Independencia contra Inglaterra proseguía y Boone se unió a la invasión del condado de Ohio encabezada por el general George Rogers Clark en agosto de 1780 que les enfrentó a los Shawnee que seguían realizando incursiones contra los asentamientos americanos en Kentucky, con la esperanza de prevenir nuevos ataques. Con 1.050 hombres se adentraron en el valle del río Miami, cruzando el río de Ohio en lo que hoy en día es Cincinnati. El ejército quemó cinco pueblos Shawnee, incluidos el Antiguo Chillicothe, a lo largo del río Little Miami y también la tienda de Loramie, un puesto comercial británico, en lo que hoy es el condado de Shelby, Ohio. Los Shawnees retrocedieron ante el ejército de Clark, pero la batalla más importante entre los dos lados se produjo el 8 de agosto de 1780, cerca de lo que hoy es Springfield, Ohio. Conocida como la Batalla de Piqua o Batalla de Pekowee o Pekowi, ambas partes sufrieron bajas significativas. Pero pese al exitoso ataque de Clark, no se redujeron las tensiones entre los pioneros y los indios de las tierras de Ohio.

En octubre, otro trágico suceso tuvo lugar, mientras cazaba con su hermano Ned, sufrieron un ataque de los Shawnee en el que murió Ned. Creyendo los Shawnee que el muerto era Daniel, decapitaron el cadáver y se llevaron la cabeza como trofeo. En noviembre de aquel 1780 Boone fue nombrado teniente de la milicia del condado de Fayette y, en abril de 1781, representante en la Asamblea General de Virginia. Al viajar a Richmond para ocupar su escaño, tropas británicas le capturaron cerca de Charlottesville y puesto en libertad condicional días después, regresó a Kentucky. 
Por entonces, con la ayuda de la guarnición británica en Fort Detroit, indios americanos del norte del río Ohio redoblaron sus esfuerzos para expulsar a los colonos rebeldes norteamericanos de Virginia occidental (ahora Kentucky y Virginia Oeste). En julio de 1782, tuvo lugar una reunión en las aldeas Shawnee cercanas a la cabecera del río Mad en Ohio, con Shawnees, Delawares, Mingos, Wyandots, Miamis, Ottawas, Ojibwas y Potawatomis como asistentes. Como resultado, 150 rangers británicos al mando del capitán William Caldwell (de los Rangers de Butler) y unos 1.100 guerreros indios supervisados por los leales de Pennsylvania Alexander McKee, Simon Girty y Mateo Elliott, se dispusieron a atacar Wheeling, en la parte alta del río Ohio. Esta fue una de las mayores fuerzas reunida por los leales a la corona británica y los indios contra asentamientos americanos rebeldes durante la guerra. Sin embargo, finalmente la expedición fue suspendida, cuando los exploradores informaron que el líder rebelde George Rogers Clark, a quien los indios temían más que a ningún otro comandante rebelde, estaba a punto de invadir Ohio desde Kentucky. 

Pero en agosto de 1782, siendo ya Boone sheriff del condado de Fayette, se vió envuelto a su pesar y contra su voluntad, con como veremos nefastas consecuencias personales en la la que fue una de las últimas batallas de la Guerra de Independencia, la conocida como batalla de Blue Licks que tuvo lugar diez meses después de la famosa rendición en Yorktown del oficial del ejército británico y administrador colonial Lord Cornwallis, que había supuesto el fin de la guerra en el este, y se desarrolló en una colina al lado del río Licking en lo que hoy es el Condado de Robertson en Kentucky y era entonces el condado de Kentucky en Virginia. 
El capitán William Caldwell y unos 50 leales, apoyados por 300 indios, cruzaron el río Ohio en Kentucky. Ellos pretendían destruir en un ataque sorpresa el asentamiento de la estación de Bryan, pero los colonos rebeldes los descubrieron y se refugiaron dentro de su empalizada. La fuerza de Caldwell y de McKee puso cerco a la estación de Bryan el 15 de agosto de 1782, matando a todos los animales de granja de los colonos rebeldes y destruyendo sus cultivos, pero se retiró después de dos días cuando se enteraron de que una unidad rebelde de milicianos de Kentucky estaban en camino. Caldwell había perdido 5 indios y 2 resultaron heridos durante su breve asedio. La milicia rebelde llegó a la estación de Bryan el 18 de agosto, estaba formada por unos 47 hombres del condado de Fayette y otros 135 desde el condado de Lincoln. El oficial de más alto rango, el coronel John Todd del condado de Fayette, estaba al mando. Ayudándole fueron como oficiales Stephen Trigg (Condado de Lincoln) y Daniel Boone (Condado de Fayette). Benjamin Logan, coronel de la milicia de Lincoln, estaba recogiendo más hombres y aún no habían llegado.
Los milicianos rebeldes se debatían entre perseguir a los leales a la corona británica de inmediato, para evitar que se escaparan, o entre esperar la llegada de los refuerzos del Coronel Logan. Daniel Boone quería esperar a Logan y sus tropas que estaban a tan sólo un día de distancia, pero el Major Hugh McGary instó a Boone para perseguir a los indios. McGary convenció a los demás, diciéndoles que serían unos cobardes si no perseguían a los indios y a los leales a la corona británica. Boone se vio así obligado a ir tras ellos. Salieron entonces a caballo sobre una antigua pista de búfalos antes de acampar al atardecer, se calculaba que tenían unas 40 millas (60 km) de ventaja sobre ellos.

En la mañana del 19 de agosto, Boone y los rebeldes llegaron al río Licking, cerca de un manantial conocido como el Blue Licks. Unos exploradores indios les habían visto venir desde el otro lado del río. Detrás de los exploradores había una colina alrededor de la cual el río hacía un bucle. El comandante Todd convocó un consejo y le pidió a Daniel Boone, sin duda el hombre de frontera y pionero con más experiencia, su opinión sobre lo que pensaba de aquella situación. Boone dijo que en él había ido creciendo cada vez más la sospecha por la forma en que los indios se comportaban, y sentía que los indios les estaban tratando de llevar a una emboscada.

Hugh McGary, ansioso por demostrar que no era un cobarde, instó a un ataque inmediato. Cuando nadie escuchaba, montó en su caballo y comenzó a vadear el río gritando: "Los que no sean cobardes, que me sigan." Los hombres siguieron inmediatamente a McGary y Boone comentó: "Todos los hombres estamos siendo sacrificados", y cruzó el río tras ellos.
La mayoría de los hombres desmontaron y formaron una línea de batalla de varias filas de profundidad. Avanzaron hacia la colina, con Todd y McGary en el centro, Trigg a la derecha y Boone a la izquierda. Como Boone había sospechado, la fuerza de Caldwell estaba esperando en el otro lado, oculta en los barrancos. Cuando los rebeldes llegaron a la cumbre, los indios abrieron fuego a quemarropa con una precisión devastadora. Después de sólo cinco minutos, el centro y la derecha de la línea de los rebeldes retrocedieron. Sólo los hombres de Boone a la izquierda lograron empujar hacia adelante. Los líderes, Todd y Trigg, blancos fáciles a caballo, fueron muertos a tiros.
Los rebeldes comenzaron entonces a huir por la colina, luchando mano a mano con otros indios que les habían flanqueado. McGary cabalgó hasta la compañía de Boone donde este ahora estaba rodeado. Boone ordenó a sus hombres que se retiraran, cogió un caballo ya sin jinete y ordenó a su hijo Israel de 23 años de edad que lo montara. Luego se volvió a buscar un caballo para sí mismo, pero Israel cayó al suelo de repente con un disparó que le atravesó el cuello. Boone se dio cuenta de que su hijo había muerto, montó en el caballo y se unió en la retirada.

A pesar de que no había tomado parte en la batalla, George Rogers Clark, como alto comandante rebelde, fue ampliamente condenado en Kentucky por permitir que la fuerza de leales a la corona e indios cruzara el río e infligiera el desastre de Blue Licks. En respuesta, Clark lanzó un ataque de represalia a través del río Ohio, en noviembre de 1782. Su fuerza consistía de más de 1.000 hombres, entre ellos Benjamin Logan y Daniel Boone. Destruyeron cinco aldeas deshabitadas Shawnee en el gran río de Miami en la última gran ofensiva de la revolución americana, ya no más batallas tuvieron lugar, ya que los Shawnees se negaron a ponerse en pie de guerra y se replegaron a sus aldeas en el río Mad.

Boone se convirtió en toda una celebridad nacional cuando, coincidiendo con su quincuagésimo cumpleaños en 1784, el historiador John Filson publicó su obra The Discovery, Settlement and present State of Kentucky, que incluía una viva crónica de sus aventuras. Finalizada la guerra en 1786, Boone se reinstaló en Maysville, Kentucky, y al año siguiente fue elegido representante del condado de Bourbon en la asamblea estatal de Virginia, y a la vez que regentaba una cantina, trabajó como explorador, tratante de caballos y especulador en tierras, inicialmente con buenos resultados económicos. Pero, pese a que la guerra había acabado, las hostilidades fronterizas con los indios del norte del río Ohio pronto resurgieron. En septiembre de 1786, Boone tomó parte en una expedición militar dirigida por Benjamin Logan y, de vuelta a Maysville, ayudó a negociar una tregua y un intercambio de prisioneros. Por la época, comenzó a sufrir de nuevo graves problemas económicos a causa de las fuertes deudas de sus negocios de especulador inmobiliario y, en 1788, se marchó río Ohio arriba a Point Pleasant, hoy Virginia Occidental, donde residiría hasta 1798. Frustrado por los problemas legales derivados de sus reclamaciones de tierras en Kentucky, en 1799, Boone se trasladó a Saint Louis, hoy en Missouri pero por entonces aún parte de la Louisiana española. Allí, el gobernador español le nombró síndico y comandante militar del distrito de Femme Osage, empleos en los que sirvió hasta 1804, cuando Missouri pasó a formar parte de los Estados Unidos. Pero, dado que los derechos inmobiliarios obtenidos por Boone del gobernador español habían sido en gran parte verbales, una vez más vio cómo no se le reconocían oficialmente. Tras numerosas batallas, esta vez legales, solo lo conseguiría en 1814 un año después de la muerte de su esposa Rebecca. Vendió entonces la mayor parte de sus nuevas propiedades para poder saldar por fin sus antiguas deudas de Kentucky. Los últimos años de su azarosa vida los pasó en Missouri, habitualmente acompañado de sus hijos y nietos, y muriendo el 26 de septiembre de 1820, tras una corta enfermedad. 

A pesar de ser mal conocida su biografía real, Boone sigue siendo una de las grandes figuras de la historia de Estados Unidos. Ya fue una leyenda en vida, pero su fama se acrecentó aún más tras su muerte, siendo constante protagonista de numerosas obras literarias y películas. Sus aventuras, reales y legendarias, tuvieron mucha influencia en la creación del arquetipo del héroe del Oeste y es recordado como el pionero por excelencia, aunque las leyendas populares a menudo han oscurecido los detalles auténticos y no menos interesantes, de su vida. Como él mismo afirmó en 1813, “lo único que he querido y he reclamado siempre es un lugar donde un hombre pueda hacer cosquillas a la tierra con una azada y ella le sonría con una pródiga cosecha; donde pueda cazar y vivir sin dificultades”. Pero esa modesta ambición, en un continente envuelto por entonces en constantes y convulsos cambios, dio lugar a una vida llena de aventuras y desventuras que pronto hizo de él la figura mítica en que se convertiría para siempre. Sin duda, en términos históricos, Daniel Boone contribuyó de forma notoria a la Conquista del Oeste, abriendo nuevos caminos para que sus compatriotas se extendiesen en su afán colonizador por ese "nuevo mundo" que por entonces aún estaba en su mayor parte por explorar y descubrir para los nuevos colonos y pioneros.

Autor: Ramiro Mieres "Cuchillo de lobo"

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